La piel no olvida

Recupera la niñez entregándote plácidamente a las caricias de un ser querido. Encuentra en tu cuerpo ese lugar que activa la paz y tranquilidad que tanto buscas. Una zona que de forma inconsciente nos hace revivir sensaciones de placer y seguridad perdidas en la infancia. Los pies, el pelo, las orejas..., localiza este interruptor, explótalo y revive aquellos instantes cuando el mimo y los roces eran parte esencial del lenguaje que nos comunicaba con nuestro entorno. La piel no olvida.
¿Existe tal vez un ser mas relajado que el niño rendido al amor de sus padres?

CON MI HIJA ESTHER EN MIL NOVECIENTOS NO SE CUANTOS. COLLADO VILLALBA.

1 comentario:

  1. que hermosa fotografía, que recuerdos, que niña ahora mujer...el tiempo pasa pero el amor es eterno...los quiero, los adoro, para siempre.

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